EL EFECTO PIGMALIÓN Y SUS EFECTOS EN EL TRABAJO.

El efecto Pigmalión se refiere a «que lo que una persona espera de otra puede llegar a servir como una profecía auto-cumplida». Es decir, existe una relación directa entre las expectativas que hay sobre una persona y el resultado que se obtiene sobre este. El efecto Pigmalión puede ser positivo y negativo y se puede presentar en tres ámbitos: social, laboral y educativo. En este blog nos centraremos en el aspecto laboral y en específico en cómo aplicarlo a nuestro equipo de trabajo.
Efecto Pigmalión negativo: Produce disminución de autoestima en la persona y por ende disminuye su productividad y sus expectativas de crecimiento profesional.
Efecto Pigmalión positivo: Produce aumento de autoestima en la persona, incrementa su interés por aportar cosas nuevas en el trabajo y el compromiso de crecer dentro de la Empresa y de forma profesional.
En el ámbito empresarial es de vital importancia conocer el efecto Pigmalión ya que es un ambiente tan marcado por los logros y el rendimiento, los superiores son una constante fuente de expectativas sobre sus equipos y sus colaboradores. Estas expectativas transmitidas –consciente o inconscientemente– pueden convertirse en verdaderas profecías autocumplidas. Por este motivo, en el ámbito de las organizaciones y empresas la gestión de las expectativas de todos y cada uno de los individuos que las integran es un tema primordial. Consecuentemente, los líderes, jefes y superiores deben ser conscientes que las propias expectativas de sus subordinados puede tener un impacto directo en el rendimiento y futuro de los mismos.
Es obvio que todos buscamos tener a nuestro personal motivado y en constante crecimiento, pero la realidad es que la mayoría de los lideres ya crearon una imagen de cada uno de sus colaboradores y están dejando de lado sus capacidades al crear en ellos una expectativa que los limita en su rendimiento y productividad.
¿Cómo aplicar el efecto Pigmalión a nivel de motivación para nuestros colaboradores?
Incitar una comunicación abierta creando un clima de trabajo agradable y de confianza involucrando al personal.
En vez de centrarte en las debilidades del trabajador, detecta sus puntos fuertes y haz hincapié en ellos.
Evitar el uso de las etiquetas negativas, sobre todo si son denigrantes o coartan el desarrollo profesional.
No criticar a la persona sino al comportamiento.
Reconocer las metas alcanzados y fomentar la iniciativa y la búsqueda de nuevas oportunidades para el desarrollo personal y profesional en el trabajador.

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Por | 2017-08-09T09:28:58+00:00 agosto 7, 2017|Fotos|Sin comentarios

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